En tiempos de cambios como los que está experimentando la humanidad y los diferentes sectores económicos de la sociedad, es imperativo para las empresas adoptar la resiliencia como un elemento fundamental para su supervivencia.
La resiliencia organizacional consiste en la capacidad de la empresa a superar adversidades, amenazas y momentos de crisis. Esta fortaleza es la clave para asumir de manera positiva los cambios y continuar con un mayor impulso hacia un futuro próspero.
Las organizaciones resilientes no sólo superan la crisis, sino que salen fortalecidas su confianza, credibilidad y cultura organizacional, he aquí su importancia en el mundo empresarial.
Dentro de los grandes beneficios de la resiliencia organizacional se encuentra la capacidad de las empresas de asumir riesgos con mayor seguridad, respondiendo de manera rápida y oportuna a las adversidades y manejando con éxito los cambios dentro de su entorno.
Responder con resiliencia es clave para que las empresas gestionen el impacto de la COVID-19 en la organización, para ello es necesario enfocarse en:
- Los empleados y su salud física y emocional.
- Mantener una relación estrecha con el cliente mediante una comunicación clara y honesta.
- Mantener una comunicación constante con los proveedores y revisar los acuerdos pactados anteriormente, así como también identificar posibles proveedores alternos.
- La comunicación, la cual es vital para poder gestionar cada uno de los diferentes grupos de interés de la empresa.
- Y las finanzas de la organización, para identificar con cuánta liquidez cuenta para afrontar la crisis.
La pandemia se ha convertido en una amenaza para las empresas a nivel mundial, por lo que hoy más que nunca las organizaciones requieren innovar, transformarse, renovarse, comunicarse de manera asertiva y liderar el cambio.