La neurociencia es un campo de estudio en desarrollo que ya se aplica a
técnicas de gestión empresarial, con resultados que pueden impactar la cultura interna y el liderazgo (neuroliderazgo), así como las estrategias de mercadeo (neuromarketing).
La neurociencia se utiliza, tradicionalmente, para comprender el funcionamiento del sistema nervioso, así que es normal que te preguntes cómo te puede servir para diseñar tu próxima estrategia de negocio y
ganar
ventaja competitiva.
Con mercados cada vez más saturados, resulta todo un desafío capturar a nuestro
target o público meta y destacarnos de la competencia.
La empresa que sobrevive es aquella capaz de adaptarse a los cambios, asumir riesgos e
innovar en su estrategia de crecimiento. Para ello, es necesario crear una cultura dinámica y proactiva entre los colaboradores y comprender los
gustos, preferencias y necesidades de nuestros consumidores.
Donde la neurociencia y las pymes se
encuentran.
¿Sabes qué quiere tu público meta? ¿Por qué te elige a ti en lugar de tu competencia? ¿Qué desea satisfacer con tu producto o servicio? ¿Cómo puedes convertir a ese público meta en tus embajadores de marca para que atraigan a nuevos consumidores?
Como pyme, puedes intentar descifrar estas preguntas, aplicando entrevistas, grupos focales y otras herramientas de investigación para descubrir aquello que, en muchas ocasiones, ni el mismo consumidor sabe.
La decisión de compra es, en la mayoría de los casos, un proceso inconsciente. Para comprender mejor este proceso, los investigadores han identificado las emociones como un factor diferencial en la decisión de compra.
Cada emoción provoca una reacción en la actividad cerebral, un acto espontáneo y natural donde la persona no tiene tiempo de razonar, sino conectar con lo que esencialmente le gusta o le desagrada. Esta información permite a las pymes trazar un mapa para llegar al núcleo de lo que verdaderamente satisface los intereses de su público objetivo.
Cuando utilizas la neurociencia para comprender a profundidad la
reacción física de las personas a la emoción generada por tu marca, puedes establecer
conexiones emocionales profundas con tus consumidores o, como lo denominó Kevin Roberts, “lovemarks" (marcas de amor).
Esta aplicación de la neurociencia en la
estrategia de mercadeo de tu pyme, se llama
neuromarketing.
Según el concepto de Paul Ekman, es un modo de
escuchar activamente a tu público y convertirlo en tu principal generador de ideas.
Por eso, hablábamos de la importancia de crear
equipos dinámicos y proactivos en tu empresa, pues en la búsqueda de ese pequeño factor diferencial que despegará tu estrategia de crecimiento hay que ser incansable e insaciable. Para esto es importante que cada miembro del equipo asuma el proyecto como si se tratara de su propia empresa.
Finalmente, esta
cultura interna proactiva y dinámica debe ser promovida por los líderes de la pyme, a través de lo que se conoce como
neuroliderazgo.
Si es necesario, los líderes deberán
“reeducar sus neuronas" para cambiar ciertas pautas de pensamientos, acciones o emociones para facilitar este nuevo estilo de liderazgo que impulsará el crecimiento y desarrollo de las potencialidades de los miembros del equipo.
En esencia, la neurociencia puede impactar positivamente la cultura interna y fortalecer la estrategia de negocio de las pyme desde varias ópticas.
Si deseas aplicarlo en tu estrategia, te dejamos unas breves sugerencias:
-
Infórmate más. Existen muchos artículos y libros sobre este tema.
Aquí te dejamos una recomendación.
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Mente abierta. Los niveles directivos deben estar abiertos a estas
nuevas dinámicas internas y a un liderazgo centrado en
trabajo en equipo.
- Crea una
culturaorganizacional que motive a los colaboradores a integrarse en el proceso y asumir como suyo el negocio.
- Utiliza la información obtenida por las herramientas neurocognitivas para establecer
vínculos emocionales fuertes entre tus distintos públicos y tu marca.