La planificación de metas es un elemento fundamental para definir el rumbo que tomará la empresa en el inicio de cada año. Uno de los mayores retos es poder cumplir a cabalidad con las metas establecidas.
Por este motivo te compartimos algunas recomendaciones que puedes tomar en cuenta a la hora de definir tus metas a corto y mediano plazo:
1. Evalúa dónde te encuentras actualmente: antes de definir tus metas es importante que realices una evaluación sobre en qué punto se encuentra actualmente la empresa. Para ello, hazte preguntas como:
¿Cuántos clientes tiene tu empresa ahora?
¿Cuántos productos, sucursales o negocios tienes?
¿Cuánto vendes semanalmente en tus negocios?
¿Cuál es el porcentaje de compras de tus negocios?
¿Cuáles son tus costos fijos mensuales?
¿Qué activos tiene tu empresa ahora: terrenos, instalaciones, maquinarias?
¿Cuánto tienes en caja, en cuentas por cobrar y en inventarios?
Y ¿cuánto debes a tus proveedores, al Gobierno, a los bancos y otros?
2. Amplía tu visión: esto no es más que expandir la visión de la empresa, tener metas claras, que permitan visualizar resultados específicos del negocio en un determinado tiempo. Para este punto es recomendable haber respondido las preguntas anteriores y, a partir de esa realidad, proyectar dónde deseas colocar tu negocio a corto, mediano y largo plazo.
3. Puntualiza tus metas a corto plazo: determina el tiempo en el cual se cumplirán estas metas, el cual podría ser de 3 a 6 meses. En esta etapa tienes que revisar y segmentar bien el mercado, los volúmenes de ventas y los márgenes esperados.
4. Diseña un plan de acción: debe ser realista y medible, estos dos elementos contribuirán al cumplimiento de las metas. Esto significa hacer un plan de acción, que conecte tu realidad actual y tus metas futuras. Para ello, es necesario conformar un equipo de trabajo y designar los responsables de lograr cada una de las acciones y sus roles.
5. Divide las metas por áreas: define metas para cada área fundamental de la empresa, finanzas, ventas, mercadeo, operaciones, logística, recursos humanos, comunicación y todas las que sean necesarias.
6. Coloca un plazo fijo para cada meta: detalla las actividades para lograr cada meta con los recursos requeridos y los responsables, y coloca una fecha límite para el cumplimiento de cada una.
7. Evaluación continua: luego de lograr las metas es importante realizar una evaluación al final de cada proceso, esto te ayudará a identificar las fortalezas y oportunidades de mejora.