Cuando su hijo se percate de la sanidad de sus finanzas lo tomará como ejemplo y querrá ser como usted.
Si usted es de los que están en el otro lado de la acera, entonces tome este artículo y dígale a su hijo que quiere aprender junto con él... a niveles diferentes claro está, pero a la postre será el mismo proceso.
1ro. Aprenda el valor de las cosas: El principal problema del ahorro es que no le damos el valor que tiene. Ahorrar tiene un valor incalculable, porque de él saldrá el capital para cualquier negocio, emprendimiento, vivienda, proyecto, etc.
2do. No gaste su dinero en cosas que no necesita: La base de unas finanzas sanas está en la costumbre de gastar. Si es buena, siempre sobrará del dinero que le ingrese.
3ro. Compre varias alcancías: Para el adulto sería abrir varias cuentas de ahorro. A cada alcancía (o cuenta de ahorro) le pondrá un rótulo. Si el niño quiere comprarse un juego, le puede poner el nombre de ese juego, o simplemente juego. Cada deseo debe tener una alcancía. Y debe tener una alcancía mayor que es la central... en ella colocará algo de cada ingreso. Será la que generará el capital de inversiones. El dinero que sale de ahí va a un certificado de depósito con intereses reinvertidos.
4to. De cada monto ingresado debe sacar el 20% para la alcancía central. El resto puede ir a su cartera para gastos corrientes, y para alimentar las diferentes alcancías de sus compras futuras. Para el padre que aprende a ahorrar con los hijos, le recomiendo comenzar con un 10% en la cuenta central.
Con esos cuatro pasos sencillos las personas pueden aprender a ahorrar. La clave no es la cultura de ahorro, la llave de todo son las costumbres de gastos.