La mitad de la fuerza laboral de la República Dominicana trabaja por cuenta propia. Y ese número va en aumento porque, al igual que está sucediendo en todo el mundo, las consecuencias de la pandemia han llevado a muchos empleados a buscar un nuevo horizonte laboral de manera independiente.
La creatividad e innovación hace que muchos no esperen a que la situación económica cambie y los empleos regresen, sino que se independizan, ya sea como emprendedores o profesionales liberales que ejercen su labor en forma independiente.
En cuestión de pensiones, la pregunta es: ¿cómo lograrán un retiro digno con esta nueva situación laboral?
Pensar en el momento de dejar de trabajar por edad es algo que muchos prefieren dejar para más adelante en su vida, porque piensan que ya habrá tiempo. Y prefieren pensar que el dinero que reciben por sus trabajos no alcanza para ahorrar o que la vida hay que vivirla intensamente sin tener que ser tan previsores de cara al futuro.
La realidad, sin embargo, es que a la gran mayoría de las personas les llega el momento del retiro… y lamentablemente no se prepara como pudiera o no tienen el tiempo suficiente para lograrlo.
En el caso de los emprendedores y profesionales liberales que trabajan por su cuenta este aspecto de la preparación para el retiro debería ser considerado con mucha mayor atención y planificación.
Como trabajadores independientes son, al mismo tiempo, sus propios empleados y empleadores. Y por ello tienen la responsabilidad de tener esa visión previsional y construir lo que será el mejor fondo posible de su retiro. Nadie lo hará por ellos.
Hay diversas formas de construir ese momento de libertad financiera, especialmente diseñado para el caso de quienes se ejercen empleos por cuenta propia.
Lo único que es obligatorio para lograr esa estabilidad al momento del retiro es gastar menos de lo que ingresamos: hazlo siempre, bajo cualquier circunstancia, durante toda tu vida como profesional independiente.
Gastar siempre menos de lo que ingresamos por nuestros trabajos nos permite gestionar unos fondos que podemos diseñar para el momento del retiro. Y la buena noticia es que puede lograrse.
Recomendar una forma mixta de gestión de esos ahorros de largo plazo sería lo ideal, donde una parte se la pasamos a alguien que sea profesional administrando el capital, en tanto la otra podemos administrarla nosotros, pero eso sí, garantizando que lo hacemos con un temperamento de hierro.
Tener dinero que podemos ponerle la mano, aunque lo hayamos construido para nuestro retiro, es muy tentador. Nos engañamos a nosotros mismos, diciendo que ya repondremos ese monto, que hay tiempo, pero que hay que aprovechar la vida y darse ese gustico con ese dinerito guardado. Porque nos lo merecemos, ¿verdad?
La realidad es que difícilmente ese dinero guardado con un objetivo de largo plazo se vuelve a reponer al completo y, si lo logras, has perdido la recapitalización de ese capital bien invertido para tu retiro. Así que hay que evitar caer en esa tentación de tocar esa alcancía de tu pensión durante tu etapa en activo.
Por eso mismo, para evitar la tentación, debes buscar bien las inversiones que mejor se adaptan para ese objetivo de largo plazo y dependerán mucho de tu temperamento.
Profesionales en administración:
Como sabemos que nuestra meta es fortalecer el momento del retiro, lo mejor es consultar con los profesionales de las AFP o administradoras de fondos de pensiones.
Los fondos de pensiones se dedican a administrar grandes cantidades de capitales de manera profesional, por lo que tienen acceso a mercados o instrumentos que una persona física no tiene. Y como negocian en grande, negocian mejores condiciones… como tasas más altas.
Los fondos de pensiones dominicanos están entre los instrumentos financieros con mejor desempeño del mercado, con unas rentabilidades promedio que en los últimos años superan el 11% anual en promedio.
Se te pueden plantear dos situaciones:
- Si empiezas tu vida laboral como un trabajador independiente o autónomo, te puedes inscribir en la Seguridad Social y asignarte un sueldo, al ser tu propio empleador. Se aporta a la Seguridad Social un porcentaje del salario y tienes acceso así a los beneficios otorgados. Los detalles es bueno verlos con un asesor de la AFP que elijas, quien te explicará las informaciones necesarias para lograr las mejores condiciones para tu retiro.
- Puede ser también que, en estos tiempos de covidianidad, hayas entrado a formar parte del grupo de personas que, por razón de la crisis económica, han quedado cesantes en sus anteriores trabajos formales y, como consecuencia de ello, no siguen cotizando a la Seguridad Social. Para enfrentar esta situación, te inicias como trabajador independiente. Debes saber que tu cuenta de pensiones sigue activa y aumentando con la rentabilidad que genera el fondo acumulado durante el tiempo que estuviste empleado y, de hecho, puedes incrementar ese rendimiento si continúas efectuando aportes extraordinarios. Llegado el momento podrás optar por el beneficio del retiro, en función de los fondos que hayas logrado acumular.
Manejar tu capital propio:
Adicional al monto que destines a ser gestionado por una AFP en tu cuenta de capitalización individual, existen otras alternativas que todo trabajador por cuenta propia podría considerar para incrementar los ahorros de cara a su retiro. Por ejemplo:
- Puedes reunir dinero teniendo disciplina, como una obligación que cumplir, mes a mes. Lo recomendable es iniciar con un débito automático a la cuenta, de tal forma que no veas el dinero, sino que lo ahorres directamente. Tienes soluciones financieras pensadas específicamente para esto.
- Una vez reunido algo de capital, es hora de convertirlo en inversión productiva. Puedes abrir certificados de depósito en un banco, colocarlos en productos financieros de una AFI o administradora de fondos de inversión, comprar instrumentos en la bolsa de valores a través de un puesto de bolsa como Inversiones Popular, participar de un fideicomiso de oferta pública, etc. Piensa siempre en el horizonte de largo plazo a la hora de decidir dónde colocar esos ahorros.
- Podría llegarte el momento en que te sea posible invertir en inmuebles, planificándote para ello, reuniendo el capital suficiente para el inicial y tomando un préstamo inmobiliario para afrontar la compra. El objetivo de contar con este patrimonio es poner esa propiedad en el mercado de alquiler para lograr que la cuota hipotecaria la asuma el inquilino con el pago de la mensualidad y a ti te quede un remanente para aumentar tu ahorro. El préstamo “se pagaría solo" y el aumento de valor del inmueble en el tiempo es una ganancia adicional, convirtiéndose al final la renta en una porción más de nuestra pensión.
Siendo un profesional por cuenta propia, lo importante de todo esto es estar claro en que necesitas una buena estrategia de ahorro e inversión para fortalecer tu retiro, cuando llegue el momento.
Lograr un ingreso igual o mayor del recibido por tu trabajo es lo que puedes llamar libertad financiera. En ese momento, sabes que estás habilitado para tener un retiro como soñaste.
El profesional autónomo o independiente no puede olvidarse de construir ese momento. No está obligado por ley a guardar, pero sí tiene una obligación consigo mismo de vivir dignamente cuando ya no quiera o pueda tener ingresos provenientes de su trabajo directo.
¡Ponte a ello!